
Suerte o
Maldicion...
Era un día de Agosto,
yo me acababa de levantar
cuando recibí la
llamada con la que empieza
esta historia. La llamada la
realizo Beto, mi amigo, y
durante los cinco minutos que
duro la conversación el
me dijo que fuese con ellos a
una fiesta en La Botellita, a
lo que yo acepte y quede con
el en la puerta de su
urbanización a las diez
y media de la noche.
Durante el resto del
día no paso nada
interesante y a eso de las
siete de la tarde empece a
arreglarme. Primero me corte
el pelo y me afeite, luego, me
duche y mire a ver como iba a
ir vestido para la fiesta.
Después de tanto mirar
me decidí por un
vaquero de Armani con un
estilo desgastado, una
camiseta de manga corta azul y
una camisa azul oscura luego
para complementarme me puse un
fular azul como si fuese una
bufanda.
Antes de irme, intente cenar
algo para no salir con el
estomago vacío , pero
no pude comer mas de un
pequeño filete, tenia
el estomago cerrado aunque no
sabia bien cual era el motivo.
Mas tarde me lave los dientes
y me eche colonia, esta vez
use una de Giorgio Armani que
se llamaba Aqua di Gio.
Salí de casa,
cogí el coche y me
dirigí a la
urbanización de Beto,
donde el ya me estaba
esperando. De camino a la
discoteca recogimos a otros
amigos.
Ya una vez allí, nos
reunimos con el reto de amigos
con los que habíamos
quedado, la verdad es que
tardé como unos 20
minutos en saludarlos a todos.
Empezamos a beber
en un aparcamiento que
había al lado de la
discoteca y mientras ellos
bebían vodka, ron o
whisky yo tenia que
conformarme con Coca-cola, ya
que luego tenia que conducir.
En ese largo rato (entre una o
dos horas),estuve hablando y
bromeando junto con mis amigos
hasta que nos decidimos a
entrar.
La discoteca tenia una sola
planta y era grande, entrabas
y te encontrabas con la sala
principal donde estaba la
cabina del Dj, y si ibas por
la parte de la izquierda de la
sala, salías a una
terraza donde tenían
una zona apartada para los
reservados.
Nosotros estábamos en
la sala principal cuando me
encontré con Mariana,
una de mis mejores amigas, con
un grupo de amigas de su
urbanización . Ella me
las presentó pero
cuando llegó a la
última algo dentro de
mi hizo que me paralizara y en
el momento en que ella
sonrió mi
corazón se
aceleró.
Su rostro era pura
poesía, sus cabellos,
dorados como el oro, su
sonrisa eran perlas
relucientes, sus ojos de color
miel eran diamantes
brillantes, su cuello era como
las mas bellas y elegantes
cascadas del planeta, mientras
el resto de su cuerpo
componían una
frágil y hermosa
belleza solo igualada por la
propia Afrodita y su voz era
tan bonita como los cantos de
las sirenas.
En tan solo diez minutos ella
me había robado mi
cofre del tesoro donde
guardaba el corazón.
Pasaban los minutos y yo era
incapaz de dejar de mirarla y
de admirarla. Ella no dejaba
de bailar con sus amigas y en
algún momento puntual
se le acercaba algún
chico con el que bailaba por
un par de minutos. La verdad
es que a mi también me
entraban ganas de acercarme a
bailar con ella pero
seguía paralizado y
únicamente podía
imaginarme como sería
el encuentro el encuentro. Era
incapaz de quitármela
de la cabeza, como si no
existiera ningún otro
pensamiento de mi salvo
ella.
Esa noche comprendí que
uno no decide por quien
sentir algo. Varios
días después me
entere que tenia novio y se
convirtió en mi mujer
platónica.
Hoy en día sigo
buscando a una mujer que sea
capaz de sustituirla pero la
suerte no es algo que me
acompañe... y aunque no
pueda compartir el tren mi
vida con ella en la realidad
soñare con hacerla
feliz todas las noches.
OMAR TLAI VELASCO
omarlasrozas